LA RESTAURACIÓN DEL MEDIO

 

Salvador Cifuentes 09.07.04. Quizás fue la necesidad, o tal vez una actuación equivocada que tenia la venia de la administración, lo cierto es que en los años setenta, movidos por la necesidad del agua que como consecuencia de haber entrado en un supuesto ciclo de sequía así como porque se trabajaban y labraban todas las tierras de la vega, se decidió en la Alpujarra canalizar muchas acequias con cemento y en algunos puntos con tuberías.-

 

            El ciclo de sequía posiblemente aun no haya terminado, pero si ha disminuido considerablemente la necesidad del agua para riego ya que la gran mayoría de las tierras de riego están abandonadas.-

 

            A lo mejor, ahora es el momento de restaurar el medio que tan gravemente se vio alterado, con ayuda de la administración habría que proceder a levantar todo aquel cemento que se colocó en las acequias, dejando correr por ellas el agua como lo había estado haciendo durante siglos.-

 

            Los que conocemos la Alpujarra hemos visto el cambio que sufrió nuestra sierra con la canalización de las acequias, se han perdido muchos criaderos que a su vez han provocado que gran cantidad de fuentes se secaran.-

 

            Zonas que se mantenían húmedas durante todo el año se han convertido en terrenos áridos cambiando la imagen de lo que en realidad es ésta cara Sur de Sierra Nevada.-

 

            No hay que hacer grandes inversiones ni trasvases o canalizaciones de agua, es todo lo contrario, es volver a su estado natural las acequia que en su día se alteraron, es el momento de empezar a invertir en futuro, de permitir que el agua corra directamente sobre la tierra con las filtraciones y pérdidas propias, contra las que solo se lucha mediante la limpieza, conservación y cuidado de la acequia y no con obras de más o menos envergadura.-

 

            En Juviles tenemos solo dos acequias Reales que son propiedad de la Comunidad de Regantes, independientemente de que se estudie, antes de autorizar, actuaciones de canalización a nivel particular, en la parte más alta de estas acequias, desde la toma hasta las albercas debería de procederse a levantar el cemento y a retirar las tuberías.-

 

            Volveríamos a ver zonas húmedas que han desaparecido, y a observar lo que eran venas verdes sobre una sierra agostada en los meses de verano, dando al medio la sensación de frescor, así como quizás con el tiempo también se recuperarían aquellas fuentes y arroyos que se secaron.-

 

            Debería el Ayuntamiento, junto con la Comunidad de Regantes, gestionar ante la administración Cultura, Medio Ambiente, Parque Natural y Nacional, etc. esa posibilidad, como se ve hay puertas en las que tocar para conseguir los apoyos y ayudas necesarias para llevar a cabo la restauración del medio hace treinta años alterado.-

 

            Asociación Cultural “El Pingurucho”

            Salvador Cifuentes Lara